El centro de detención Delaney Hall en New Jersey vive días de gran tensión tras una huelga de hambre iniciada por los reclusos ante la falta de condiciones dignas.Los agentes federales han recurrido al uso de gas pimienta y porras para dispersar a los manifestantes y familiares que exigen justicia frente a la instalación.El senador Andy Kim resultó afectado por agentes químicos mientras intentaba mediar en una disputa sobre el trato recibido por las personas bajo custodia.La gobernadora
Mikie Sherrill ha intervenido estableciendo áreas para protestas pacíficas mientras el
DHS insiste en que se respetan los derechos fundamentales.