El Papa León XIV concluyó su visita de siete días a España denunciando a las redes de tráfico de personas y abogando por la dignidad de los migrantes y vías legales de acceso.El líder religioso instó a las comunidades anfitrionas a integrar a los recién llegados, invitando a los migrantes a respetar las leyes locales ante la complejidad política.Estas declaraciones surgen ante el aumento del sentimiento antimigratorio y preceden a una visita simbólica a Lampedusa para visibilizar los riesgos de las travesías marítimas.