Britney Spears ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación en California tras su arresto en marzo, cuando la policía halló una sustancia desconocida en su vehículo.La cantante de cuarenta y cuatro años fue detenida en la carretera US 101 por conducción errática y ahora enfrenta una audiencia judicial el 4 de mayo en el condado de Ventura.Esta decisión se produce tras años de dificultades públicas y representa un paso crucial hacia su recuperación después de haber admitido que tocó fondo.