La policía utilizó cañones de agua en Newtownabbey para dispersar multitudes violentas durante la segunda noche de disturbios.El ataque contra Stephen Ogilvie provocó protestas tras la imputación por intento de asesinato contra Hadi Alodid.La ministra de justicia Naomi Long condenó a figuras extremistas por incitar a la violencia a través de las redes sociales.Las autoridades han desplegado refuerzos desde el resto del Reino Unido para estabilizar la región y controlar la situación.