La UE ha invalidado los pasaportes para mascotas de los residentes del Reino Unido, eliminando una laguna legal utilizada por propietarios de segundas residencias.Los viajeros deben obtener un certificado sanitario animal emitido por el Reino Unido que cuesta 100 libras por viaje, exigiendo microchip y vacunas antirrábicas.Las nuevas normas imponen un límite de cinco mascotas por vehículo y requieren declaraciones por escrito para todo el transporte no comercial de animales.