La cumbre del G7 en Francia ha intensificado la presión internacional sobre Rusia para negociar el fin de la guerra en Ucrania mediante sanciones y mayor apoyo militar.El presidente estadounidense Donald Trump se unió a los líderes europeos para instar a un acuerdo, mientras que el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy obtuvo compromisos de ayuda.Pese a los ataques rusos, los analistas observan un cambio de rumbo mientras la UE y sus aliados trabajan para debilitar la maquinaria de guerra financiada por la energía.Los diplomáticos coordinan acciones para aprovechar el desgaste ruso y los daños en la infraestructura energética con el fin de lograr un alto el fuego tras años de conflicto.