Pakistán realiza operaciones terrestres coordinadas y bombardeos en el este de Afganistán, matando a 29 militantes y destruyendo tres campamentos, según declaró el ministro de Información Attaullah Tarar.La ofensiva apunta a Jamaat-ul-Ahrar y Fitna al-Khwarij tras un ataque a una base de los Rangers en Karachi; el ejército informa la muerte del comandante Khan Farosh y la destrucción de depósitos de armas.El portavoz del gobierno talibán
Zabihullah Mujahid afirma que hubo civiles muertos o heridos y califica los ataques de "acto cobarde de agresión", mientras
Kabul niega albergar a los grupos que Pakistán culpa, incluido el Tehreek-e-Taliban Pakistan.