Las autoridades francesas detuvieron a más de 400 personas tras los violentos disturbios que estallaron en todo el país tras el triunfo del Paris Saint-Germain.Siete agentes de policía resultaron heridos mientras intentaban controlar los disturbios en París y otras 15 ciudades donde los hinchas provocaron vandalismo.El ministro del Interior Laurent Nunez condenó la violencia como inaceptable mientras confirmaba que las celebraciones oficiales seguirán su curso.El presidente
Emmanuel Macron recibirá de todas formas al equipo ganador en el Palacio del Elíseo a pesar de los destrozos causados por los alborotadores.