Las fuentes de energía renovable superaron al carbón alcanzando el 34% de la producción eléctrica global en 2025, cubriendo la totalidad del incremento de la demanda.El informe de Ember confirma que la expansión de la energía solar y eólica permitió reducir la generación de combustibles fósiles pese al auge del almacenamiento.Esta transición demuestra que las necesidades energéticas mundiales pueden satisfacerse actualmente sin aumentar el uso de fuentes intensivas en carbono.