El Bank of England ha mantenido los tipos de interés en el 3,75 por ciento mientras el conflicto en Irán ha impulsado el precio del petróleo a máximos de cuatro años.El encarecimiento de la energía elevó la inflación en el Reino Unido al 3,3 por ciento, obligando al banco a equilibrar su política frente a la desaceleración del crecimiento.La ministra de Economía
Rachel Reeves ha indicado que el gobierno está preparado para asistir a los hogares y empresas afectados por la inestabilidad regional.