Merlín, un pato que se ha convertido en figura popular durante la Copa del Mundo, es autorizado en el recinto del Estadio Azteca para un segmento con Televisa pero queda vetado de presenciar el partido de México contra la República Checa por las normas de la FIFA que prohíben animales en los recintos.Bajo estricta vigilancia Merlín viaja en una jaula de transporte con su propietaria Carla Gómez y su hijo Cristian Gómez, atrae multitudes, luce la camiseta de México y aparece en estudios de televisión y en redes sociales; también se reunió con Claudia Sheinbaum en el palacio presidencial.Carla Gómez dice que
Merlín es un amuleto de la suerte y que la familia verá el partido desde fuera del estadio mientras la
FIFA y el personal del estadio subrayan la protección del bienestar animal y la seguridad del público.