Las fuerzas de seguridad en Bolivia se vieron obligadas a retirarse tras un violento enfrentamiento en San Julián que dejó a varios policías hospitalizados por heridas de bala.El incidente ocurrió durante un mes de protestas en ocho departamentos que han causado escasez crítica y daños económicos significativos.El presidente
Rodrigo Paz busca ahora la autorización parlamentaria para declarar el estado de emergencia con el fin de controlar los disturbios y retirar los bloqueos.