EE. UU. e Irán han alcanzado un pacto para reabrir el Estrecho de Ormuz al comercio de petróleo con el fin de estabilizar los mercados energéticos.Aunque las hostilidades han terminado, persisten disputas sobre tarifas de tránsito y desafíos logísticos como la limpieza de minas submarinas.Los analistas mantienen la cautela sobre los precios al consumidor, ya que la recuperación total del flujo petrolero llevará varios meses.