El Reino Unido impone sanciones a siete científicos rusos y a dos institutos de investigación estatales acusados de desarrollar el agente nervioso Novichok y la rara toxina epibatidina utilizada en el ataque contra Sergei Skripal en 2018 y en el envenenamiento de Alexei Navalny en 2024.La ministra de Exteriores Yvette Cooper condena el uso repetido de armas químicas como una violación del derecho internacional y dice que las sanciones llegan antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, cuando el Reino Unido reafirma su postura sobre la guerra en Ucrania tras sancionar a más de 3,400 personas y organizaciones.El Ministerio de Defensa difunde imágenes que muestran a cazas
F-35 interceptando un
Bear-F ruso que arrojó sonoboyas cerca del grupo de portaaviones
HMS Prince of Wales en el Mar de Noruega, una maniobra que el Reino Unido califica de insegura y poco profesional.