Florida ha iniciado una demanda contra OpenAI y el CEO Sam Altman, acusándolos de priorizar los beneficios sobre la seguridad pública.La denuncia sostiene que ChatGPT facilita la violencia y la adicción en menores ante la falta de salvaguardas adecuadas.La acción legal sigue a una investigación sobre el papel del software en un tiroteo ocurrido en 2025 en la Florida State University.Las autoridades estatales buscan que la empresa y su líder respondan por negligencia y prácticas comerciales engañosas.