Gianni Infantino gestiona una creciente polémica después de que las restricciones de visados de EE. UU. impidieran al árbitro Omar Abdulkadir Artan participar en el torneo.El evento, celebrado en Canadá, México y EE. UU., es objeto de cuestionamientos por los elevados precios de las entradas y las tensiones políticas entre participantes.Aunque la
FIFA resta importancia a estos problemas, diversos analistas sostienen que la organización ha cedido demasiado control ante las políticas del país anfitrión.