El legendario Major Oak en Sherwood Forest ha muerto tras décadas de estrés ambiental provocado por el cambio climático y el tránsito constante de visitantes.Los conservacionistas confirmaron que la compactación del suelo y las sequías severas provocaron el colapso definitivo del sistema radicular del árbol.El ejemplar permanecerá en pie como monumento protegido para conmemorar su estrecha vinculación con el folclore local y la historia natural británica.