Los manifestantes se concentraron en el estadio Azteca antes de la Copa Mundial de la FIFA para denunciar la crisis nacional de más de 133.000 personas desaparecidas.Los familiares criticaron al gobierno mexicano por priorizar las celebraciones deportivas sobre los esfuerzos de búsqueda y los derechos humanos.La policía estableció un perímetro de seguridad mientras las protestas señalaron la violencia persistente vinculada a los carteles de droga.