La Corte de Casación está revisando la condena de Marine Le Pen y ha suspendido la ejecución, manteniéndola libre para hacer campaña mientras decide si confirmar la sentencia o ordenar un nuevo juicio.La sala de apelación de París redujo la pena a un año de arresto domiciliario con pulsera electrónica y a una inhabilitación de 15 meses tras concluir que fondos de asistentes del Parlamento Europeo se usaron para pagar al personal del Rassemblement National.Marine Le Pen impugna la aplicación de la ley y sus abogados sostienen que una decisión definitiva podría llegar justo antes de la primera vuelta o, si se anulase la condena, abrir nuevos procedimientos que dejarían la cuestión en manos del calendario político y de la inmunidad presidencial.