Maria Eduarda Rodrigues de Freitas falleció tras caer cuarenta metros durante un salto a la cuerda no autorizado en Brasil porque los instructores no sujetaron el arnés de seguridad.Tres instructores fueron arrestados bajo cargos de homicidio mientras los expertos condenaban la extrema negligencia y falta de protocolos en el sitio.La tragedia empeoró ante una oleada de comentarios obscenos en las redes sociales de la víctima, provocando exigencias de mayor responsabilidad para las plataformas digitales.