El presidente Donald Trump sale de Ankara en el antiguo Boeing 747-200B que sirve como Air Force One en lugar del nuevo 747-8I donado por Qatar, que se queda en Europa para visitas e inspecciones.La administración dice que el avión visitará RAF Mildenhall y otras bases US, mientras que fuentes de defensa y analistas indican que la conversión acelerada de L3Harris Technologies dejó la nave sin el conjunto completo de contramedidas electrónicas, defensa antimisiles y señuelos del 747-200B.Periodistas y organismos de control subrayan estimaciones de coste contradictorias—el regalo valorado en torno a $400M, algunos relatos sitúan el retrofit por encima de $1B y el programa presidencial supera los $5B—y piden explicaciones sobre seguridad, contratación y conflictos de interés.