Etiopía lleva a cabo elecciones generales que deberían otorgar a Abiy Ahmed y al Prosperity Party una mayoría parlamentaria.La votación se desarrolla entre la violencia en las regiones de Amhara y Oromia, con la región de Tigray totalmente excluida del proceso.Las preocupaciones sobre la represión política y el boicot del Tigray People's Liberation Front siguen socavando la credibilidad de los resultados electorales.