Wendy Duffy ha obtenido la aprobación de la clínica Pegasos en Suiza para poner fin a su vida debido al dolor profundo tras la muerte de su único hijo.El caso ha intensificado el debate en el Reino Unido, donde los esfuerzos legislativos sobre la muerte asistida enfrentan una oposición parlamentaria significativa.Esta situación resalta la brecha legal entre el Reino Unido y
Suiza sobre los derechos de quienes buscan la eutanasia sin padecer una enfermedad terminal.