Las autoridades desbarataron un complot para atacar un evento de la UFC en la Casa Blanca con drones y francotiradores.Cinco sospechosos fueron arrestados después de que una pista llevara al Servicio Secreto y al FBI a descubrir planes extremistas contra funcionarios.Surgió un conflicto entre el
FBI y el Servicio Secreto por la divulgación prematura de la investigación, lo que según los funcionarios socavó la seguridad operativa.