El presidente Donald Trump mantiene un horario activo mientras su administración informa que su salud se encuentra en condiciones espectaculares, con recientes chequeos médicos que muestran excelentes marcadores cardíacos.Mehmet Oz, al frente de los servicios de Medicare y Medicaid, defendió recientemente la necesidad de estos exámenes frecuentes, que marcan la cuarta evaluación desde el regreso del presidente al cargo.Aunque los informes clínicos recomiendan una pérdida de peso continua, la Casa Blanca sostiene que el líder sigue siendo plenamente capaz de cumplir con sus funciones a pesar de problemas físicos menores.Trump ha promovido activamente su aptitud física en las redes sociales, alegando haber obtenido puntajes perfectos en pruebas cognitivas y abogando por evaluaciones obligatorias para todo candidato.