Aliados están entregando, desactivando o registrando formalmente los revolver Gümüşay .357 Magnum grabados y las seis balas vivas que Recep Tayyip Erdogan entregó en la cumbre de la OTAN en Ankara, lo que ha desatado controles de seguridad y revisiones legales.Varios gobiernos comunicaron distintos destinos: Friedrich Merz dejó su revólver en la embajada de Alemania para inventario estatal, Pedro Sánchez lo remitió al Ministerio del Interior para desactivarlo, y Keir Starmer lo dejó en Turquía para su desactivación.Los revólveres fueron fabricados por el fabricante estatal
MKE, llegaron en cajas de madera con una copia firmada de la biografía de
Recep Tayyip Erdogan, y críticos dicen que el gesto funcionó también como una estrategia de promoción de la industria de defensa turca.