El Departamento de Agricultura de EE. UU. confirmó la primera aparición del gusano barrenador en Texas en sesenta años tras hallarlo en un ternero fronterizo.El gobernador Greg Abbott declaró un desastre estatal mientras se implementan zonas de cuarentena y se liberan moscas estériles para evitar la propagación total.La respuesta busca proteger la industria ganadera nacional de pérdidas millonarias previniendo que el parásito logre establecerse de nuevo en territorio estadounidense.Las autoridades han prohibido la importación de ganado desde México y reforzado la vigilancia con miles de trampas instaladas a lo largo de toda la zona fronteriza.