El primer ministro Keir Starmer anuncia un Plan de Inversión en Defensa que compromete casi 300.000 M £ (€348.000 M) en cuatro años y aumenta el gasto en defensa en aproximadamente 15.000 M £ para priorizar cazas autónomos, submarinos no tripulados y una mayor fuerza de drones.El plan busca cumplir los objetivos de la OTAN—3% del PIB en el próximo Parlamento y 3,5% para 2035—citando lecciones de Ucrania y preocupaciones por Rusia y la fiabilidad cambiante de los Estados Unidos, aunque los ministros admiten que el paquete es inferior a los 28.000 M £ solicitados por los equipos de defensa.El anuncio se produce tras las dimisiones del secretario de Defensa
John Healey y del subsecretario
Al Carns, el nombramiento de
Dan Jarvis y las críticas de la oposición conservadora que califican el plan de tardío e insuficiente.