El ejército pakistaní informa que tres miembros de los Pakistan Rangers resultan muertos y cuatro heridos después de que militantes embistieran la sede provincial en Karachi con un vehículo cargado de explosivos.Las fuerzas de seguridad matan a tres atacantes y capturan a un cuarto identificado como ciudadano afgano; el grupo Jamaat-ul-Ahrar reivindica la acción mientras el ejército acusa al grupo de actuar como proxy indio sin aportar pruebas.El Presidente
Asif Ali Zardari y el Primer Ministro
Shehbaz Sharif condenan el asalto, prometen represalias y dicen que las operaciones continúan mientras
Pakistán y Afganistán intercambian acusaciones por ataques transfronterizos y santuarios para militantes.