Las autoridades italianas detienen a dos hombres en Roma y colocan a otros bajo arresto domiciliario en una investigación de contraespionaje que implicaría hasta siete personas.Los investigadores identifican a un exmiembro de los servicios de inteligencia italianos de 59 años y a un exsuboficial de los Carabinieri como el principal sospechoso acusado de entregar información clasificada de seguridad del Estado a cambio de pagos a un presunto agente de los servicios rusos con inmunidad diplomática en Italia.La fiscalía militar y la fiscalía de
Roma, con la unidad especial de los
Carabinieri, llevan a cabo vigilancia, interceptaciones y búsquedas informáticas mientras presentan cargos por espionaje político y militar, revelación de secretos de Estado y acceso no autorizado a sistemas informáticos.