Las autoridades australianas confiscaron más de 100.000 cucarachas exóticas ilegales en Bathurst, marcando la mayor redada de invertebrados en el país.Los insectos prohibidos, valorados en 200.000 dólares australianos, se destinaban al comercio de mascotas pese a los graves riesgos para la bioseguridad.El gobierno está procediendo a la eutanasia de los ejemplares mientras refuerza las sanciones por violar las leyes de protección de la biodiversidad.