La libertad de prensa a nivel mundial ha alcanzado su punto más bajo en veinticinco años, con más de la mitad de los países clasificados en situaciones difíciles o muy graves para la información.Estados Unidos ha retrocedido hasta el puesto sesenta y cuatro debido a la hostilidad política, mientras que la inestabilidad armada y la represión agravan el panorama en diversas naciones.Ante este escenario, la
UE busca contrarrestar la tendencia mediante directivas contra las demandas estratégicas que amenazan la labor periodística en todo el continente europeo.