Estados Unidos lanzó un segundo día de ataques aéreos contra activos militares iraníes cerca del estrecho de Ormuz después del derribo de un helicóptero estadounidense.Donald Trump y Pete Hegseth insisten en que la campaña de bombardeos busca forzar las negociaciones diplomáticas, aunque los funcionarios iraníes rechazan estas tácticas por considerarlas contraproducentes.La escalada ha tensado gravemente el alto el fuego regional, y los expertos advierten que la continua acción militar corre el riesgo de profundizar el conflicto y amenazar la seguridad energética mundial.