El presidente Donald Trump presentó un plan de 800 millones de dólares para reactivar la minería del carbón USA y construir nuevas plantas eléctricas.Esta medida busca garantizar la seguridad energética tras el conflicto entre USA e Irán que ha elevado los precios globales del petróleo.La oposición sostiene que priorizar combustibles fósiles afecta el medio ambiente y frena la transición hacia energías renovables competitivas.