Miles de aficionados escoceses han llegado a Boston para celebrar el regreso de su selección al FIFA World Cup tras casi treinta años de ausencia.Los seguidores se preparan para el partido inaugural contra Haití en Massachusetts, mientras que las comunidades haitianas locales muestran su apoyo pese a las restricciones de viaje.La ciudad vive un momento de gran intensidad deportiva gracias a la llegada de miles de visitantes entusiastas.