El cohete New Glenn de Blue Origin estalló durante una prueba de combustible en Cabo Cañaveral, destruyendo infraestructura vital y afectando misiones satelitales y lunares.El fallo obliga a la NASA a reconsiderar los plazos del programa lunar Artemis, ya que la pérdida de esta capacidad de carga aumenta la dependencia de SpaceX.Se realizan investigaciones para determinar si los motores de la primera etapa causaron el estallido, mientras Blue Origin trabaja para reconstruir sus instalaciones.Este suceso representa un contratiempo significativo para las ambiciones espaciales y genera incertidumbre sobre el calendario de las próximas expediciones a la Luna.