Francia y sus socios internacionales interceptaron el petrolero ruso Tagor en el Atlántico para aplicar las sanciones relacionadas con la invasión de Ucrania.Esta operación tiene como objetivo la flota fantasma rusa, una red de cientos de barcos obsoletos que se utilizan para eludir las restricciones internacionales.El gobierno francés ha prometido aumentar las medidas de control tras haber incautado anteriormente otros buques implicados en actividades ilícitas.