Las fuerzas navales francesas han interceptado el petrolero ruso Tagor en el océano Atlántico debido a graves irregularidades detectadas en su documentación.Con el apoyo del Reino Unido, la operación busca desmantelar la flota fantasma utilizada para eludir las sanciones de la UE sobre el crudo ruso.El presidente Emmanuel Macron defendió la incautación como una acción necesaria para evitar la financiación de la guerra en Ucrania mediante el comercio ilícito.El portavoz del Kremlin,
Dmitry Peskov, calificó la intervención de piratería mientras
Francia endurece las medidas contra buques con registros falsos.